Linked In o Linked Out
5 julio, 2011 Dejar un comentario
Quiso Rafael Benítez que la suya no fuera una “ponencia gurusiana” y, antes de comenzar, ofreció la oportunidad de que los asistentes plantearan sus dudas. La última sesión de The Reading Monday Club, que tanto nos ha enseñado sobre Social Media durante este curso y tanto nos ha hecho discutir sobre ello, tuvo ayer el éxito que se le auguraba. Lleno absoluto en la Cámara de Comercio de Sevilla para hablar sobre LinkedIN. ¿Estás dentro con todas sus consecuencias o estás en una especie de in & out?
El ponente, en un recorrido ordenado y conciso sobre el uso de esta red social/ profesional, se definió a sí mismo: “Rafael Benítez es aquel que sale de la red”, en alusión a la imagen que damos al exterior. “No importa tu intención, importa mi impresión“, aclaró para referirse a un concepto bien extrapolado, que navegaba sobre escaparates de tiendas. El perfil público de LinkedIN es un escaparate al exterior y, como tal, debe ser un punto atractivo y directo, diferenciado. Así advirtió cómo uno mismo se convertía en producto que colocar en el mercado y, para ello, es altamente recomendable posicionarse en las horas de mayor actividad, a pesar de mis cansinas dudas al respecto*.
*Sostengo, como ya bien habréis podido leer en mis tuits en más de una ocasión, que es conveniente hacer una separación entre el ‘prime time’ televisivo y el de las redes sociales. Mi argumento es que el tráfico puede hacer desaparecer entre la marea la información que demos. En televisión el consumidor elige, previamente, un solo canal, sabiendo las consecuencias de lo que se va a perder. De esta forma no influye el resto del tráfico una vez que se ha comenzado a consumir. En redes sociales, el mismo canal alberga toda la información (a pesar de los hashtags, listas o grupos). Así, las horas de mayor actividad pueden ser un arma de doble filo: por un lado, cuanta más gente hay, más gente lee. Está claro. Pero por otro, cuanta más gente hay, más escriben, por lo que hay más tráfico y es más complicado dejarse ver. El punto en el que parecemos coincidir todos es que, lo ideal, es hablar sobre un prime time específico para cada target. Lo que yo digo es que no tiene sentido uno genérico. Pero ya dejo el tema (que ya es hora).
¿Cómo diferenciarse? Siendo atrevidos. Arriesgando, no entrando dentro de esa masa informe de currículos cuadriculados. Siendo el mejor chocolatero, el mejor embajador de ginebra e intentando no ser un profesor más, sino un profesor especialista en. “Pasemos del he realizado al he logrado“, esto es, dar valor a lo que uno mismo ha hecho en su carrera profesional y de lo que puede sentirse orgulloso. Y eso, además, hay que demostrarlo con hechos: participando en grupos o en otras redes sociales, apoyando lo que se vende con lo que hay de fondo, siendo el Rafael Benítez que sale en la red con todas sus consecuencias. Para todo eso, LinkedIN nos ofrece armas muy eficaces: grupos o preguntas, aplicaciones y presentaciones, recomendaciones, perfiles de empresas. Sean cuales sean las propiedades de unos y otros, lo justo es probar y aprender, para poder definir la estrategia perfecta.
Sin miedo, sin guardar nada, esto es el 2.0. Compartir lo que se sabe, sin ese pavor horrible que parece haberse apoderado de todo usuario de las redes sociales, esa manía de creer que estamos a merced del demonio. El demonio solo lo lleva uno dentro cuando teme que se publique lo que hace. El orgullo casi obliga a enseñarlo al mundo. Rafael Benítez me impactó con una frase, de esas sentenciosas que son capaces de acallar a la SGAE: “la gente no paga por la información, paga por los procesos“. Si yo hoy comparto un artículo que no es mío en este blog, quizás mañana se espere de mí otro parecido. Si no soy capaz de volver a ofrecer algo de gran calidad, mi credibilidad ha muerto. Solo hay que vender la verdad y, además, venderla bien. Ahora queda lo más duro, haz que tu verdad valga la pena.
“Da soluciones“. “Sé anormal“.