MIS Relexiones sobre el último Tapas and Tweets

- El discurso se ha viciado. Se vuelve al punto de retorno, que a la vez es el punto desde donde se vuelve al punto de retorno. Un día de la marmota 2.0. Quizás agosto siente bien.

- Hay mucha gente que aporta poco contenido. O poca gente que aporta mucho contenido. Demasiadas voces, poca armonización.

- El panorama educativo es esperanzador, a pesar de que, actualmente, en la Facultad de Comunicación (única facultad capaz de abordar el tema, aunque le pese a los que defienden que el Social Media es susceptible de ser potenciado desde cualquier ámbito) falta mucho por hacer. Y a pesar de que algún profesor defiende a capa y espada que el tema sí se trata en la universidad, aunque los alumnos tengan una percepción completamente distinta. ¿Serán dos realidades? Manfredi, a mi parecer, no era el más indicado para hablar del tema. Sí, tal vez, para darnos cuenta de las carencias de la FCOM en este sentido.

- Igualmente, desde el punto de vista docente y del alumnado, estoy de acuerdo con la separación por niveles de la que se viene hablando. Yo lo comparo a los cursos de Photoshop: básico, medio, avanzado, ¿”experto”?

- La situación en Sevilla evoluciona. Que evolucione significa que no estamos en la prehistoria, pero tampoco en el final. Evoluciona y, sin embargo, se estanca. La masa de personas atentas a todo el movimiento de comunicación social crece y, como tal, a veces se vulgariza, a veces se profesionaliza.

- Ante esta situación, las empresas encuentran, básicamente, dos perfiles:

el profesional que sabe lo que se hace, y el que improvisa. El segundo hace que las empresas desconfíen de la comunicación social. El primero la enaltece. Pero siempre ha habido futbolistas buenos y futbolistas malos, ¿no? La decisión de cada uno es la de ser honesto consigo mismo y saber hasta qué punto está engañando al empresario. Que la fuerza te acompañe.

- La calidad de los asistentes como personas, profesionales es inmejorable. Transmiten fuerza. Son como… ¿Ardillas?

- El evento, como tal, sigue siendo de quitarse el sombrero. A la idea me refiero. Un foro de discusión que no pretende ser más de lo que es, un punto de encuentro.

 

Y, por último:

 

¡¡¡Cumpleaaañooos feeeliiiiz, cumpleaaaañooooos feeliiiiz, te deseeeeo Taapaaas, cumpleaaañooos feeeliiiiz!!!

 

Que invite, que invite…

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